Hoy lo escribe mi madre

Algunos me preguntáis por mi madre como si se tratase de un misterio oculto. Me encanta esa curiosidad que despierta su figura, porque, sinceramente, no es para menos: mi madre ha recorrido lugares muy oscuros a lo largo de su vida.

Nuestra relación es absolutamente sui generis. Aunque sé que algunas personas cercanas me juzgan en silencio por vivir tan cerca de ella, lo comprendo. Al final, quien no conoce y deja su mente juzgadora libre, se convierte en esclavo de sí mismo. Lo que compartimos es excepcional, único. Quizás creas que nos unió mi hermano, y sí, eso también. Pero lo que verdaderamente ha creado este lazo tan especial ha sido su capacidad de renacer, de salir de sí misma.

Piensa en los animales que, para crecer, deben deshacerse de su casa: su cascarón, su piel, su caparazón. No sabemos con certeza si ese proceso es doloroso, del mismo modo que no recordamos el misterio y la lucha de nuestro propio nacimiento. Yo no tengo memoria de aquel primer nacimiento, cuando salí de su vientre, pero sí recuerdo todos los otros que he vivido fuera de su cuerpo. Todos dolieron. Y estoy segura de que a ella también. Esto nos une, este aprendizaje, este dolor transformado en fuerza.

Rosamary, autoretrato.

Te quiero enseñar un pedacito de sus formas. Así disculpa mi madre su ausencia por no acudir a su grupo de estudio. En sus palabras:

El duelo desde el don de la sabiduría

Hoy no puedo asistir a nuestro encuentro, viene a Marbella el que fue mi terapeuta en duelo y maestro a dar una conferencia invitado precisamente por la asociación para el duelo a la que pertenezco. Pero quería contaros estos pensamientos, así que le ruego a Pablo que lo lea por mi. Os envio un abrazo grande a todos.


Mi perro al cumplir los 12 años (12 años para un perro son como 84 años de una persona ) ha perdido facultades, entre ellas el oído, se ha quedado sordo por completo. Pero al mismo tiempo ha ganado, porque ahora está infinitamente mas tranquilo y en calma que nunca, su mundo de alerta está relajado porque no oye. Se podría decir que su vida, estando sordo, es muchísimo mejor ya que ha desaparecido el temor que le generaban los ruidos. Y también ha desarrollado más el olfato, tanto es así que nos huele cuando llegamos al portal (vivimos en el 3º). Podría decirse que es más sabio ahora, al reconocernos a metros de distancia sin la ayuda del oído ni de la vista, liberado de discriminar entre los ruidos que le ponían en alerta máxima para proteger, nada menos, que a sus tres amas. Cuento esta historia de mi perro, porque lo que subyace detrás de todas las enseñanzas que nos va transmitiendo Pablo, es que la inmediatez, la prisa, la huida hacia delante, el ritmo frenético que nos impone la sociedad, las pantallas, las redes, todo ello nos enferma el alma. No sabemos estar solos y nos asusta porque no nos conocemos, no sabemos quién es ese dentro de nosotros que escucha a la mente opinar, enjuiciar y hablar sin parar, dándonos órdenes y empujándonos a consumir, a perfeccionar, a enfadarnos y a buscar consuelo en cosas y casos que solo van a agrandar el vacío, porque a fin de cuentas el placer de las cosas inmediatas cabe en un puño y lo que cabe en un puño, ¿cuánto nos puede durar? Aquí las hormigas están mirando hacia el suelo.

Cuando somos capaces de parar para no hacer, para contemplar, para maravillarnos por el susurro del viento, por esa mariposa que te hace pensar en un ser amado, niños jugando, un caracol que ha venido en la lechuga que acabas de comprar en la frutería, tocar un árbol, oler el café, mirar al cielo, en esos momentos esa dentro de nosotros que no sabemos quien es, deja de escuchar a la mente y avanza un paso, y entonces te pones en tu sitio, tu alma aparece a tomar el sol y alumbra. Aquí las hormigas , se suben a los árboles y miran al cielo.

Cuando se atraviesa un duelo, el camino es árido, oscuro y frio, el dolor, la ausencia y muchas veces, la culpa, lo impregnan todo. El duelo tiene una parte de sufrimiento por el ser que ha muerto y por la parte de ti que se ha muerto con él o ella. Los dos morimos, uno en cuerpo total y el que queda vivo, muere al que había sido hasta entonces. Como dice Pablo, para la vida, para la naturaleza no existen atajos, si se nos rompe un brazo no se soldará porque tengamos prisa y si tenemos una infección también tendrá su proceso, etc., etc., etc. Para el duelo tampoco hay atajos, hay que transitarlo con todo su dolor, su tragedia y su silencio. Como decíamos el otro día, a una experiencia mística se puede llegar a través de drogas, de manera espontánea, y también por procesos de deprivación, de apenas comer y dormir, sin hablar, en meditación, oración y silencio. El estado de duelo tiene algo parecido, porque al morir con el ser amado una parte nuestra, si seguimos viviendo tenemos que renacer, reconstruir eso que se había derribado y si nos situamos en el estar presentes, en no hacer de vez en cuando y en hacer cosas inútiles también a menudo, nos daremos cuenta de que en realidad somos cauce de ese ser.
Dice un dicho sufí: «Dos piedras no pueden ocupar el mismo espacio, pero dos fragancias si». Mi hijo murió, es verdad, no está aquí su cuerpo, pero su fragancia está en mi y yo me sirvo de ella para seguir, para conocerme, para ayudarme y ayudar, para llegar a ser quien soy, por tanto , puedo ser un cauce de él y esto me consuela y fortalece.


Cuando hablamos de no hacer o hacer cosas inútiles, bailar, oír música, observar la naturaleza, el cielo, etc., etc., en los estados contemplativos, en estado de silencio, me viene a la memoria un cuento de Lao Tze (su nombre significa : Viejo maestro) fue un sabio espiritual y maestro filosófico:


El emperador amarillo que perdió la perla del color de la noche.
El emperador amarillo estaba dando un paseo al borde del mundo y perdió la perla del color de la noche.
Envió a la Razón a buscarlo, y no la encontró
Envió a la lógica, y no la encontró
Envió al Análisis, y no la encontró.
Y esa noche, la NADA, que no había sido enviada, le trajo la perla.
Podríamos decir que la NADA era el silencio y la perla nuestro tesoro, nuestro ser interior.


Y quisiera añadir otra perla que me aparece de pronto hoy en consonancia con esto que siento y escribo, es del libro de ejercicios de Un curso de milagros:

Es muy posible escuchar la voz de Dios durante todo el día sin que ello interrumpa para nada tus actividades normales. La parte de tu mente donde reside la verdad está en constante comunicación con Dios, tanto si eres consciente de ello como si no.

Pablo no es mi hermano, sino su profesor, por las dudas.

No es que sepa yo especialmente de filosofía – no porque no me guste, sino porque he profundizado más en la mía propia que en la historia de la filosofía siendo más mi conocimiento basado en la literatura que en los pensadores -, pero sé que Schopenhauer escribió que el nivel de inteligencia se puede ver en el grado en que una persona inteligente se encuentra en aislamiento social y en ciertos comportamientos antisociales. Sí. Mi madre no es nada antisocial, pero yo sí. Ella encuentra gran consuelo en los mensajes universales y yo grandísima decepción en el bajísimo cumplimiento de los mismos por el ser humano. Solo son perspectivas. Te parecerá que ella es muy positiva y yo muy negativa; más bien, ella es más nostálgica y se acerca cómoda a la tristeza y yo, que con una canción triste puedo morir de pena, soy alegre y enigmática. Absolutamente complementarias. Y es así porque así lo hemos construido.

Abrazos.

3 comentarios en “Hoy lo escribe mi madre

  1. «Ola ija. Así te saludaba tu hermano de pequeño , cuando estabas lejos y me veía a mí escribirte en el ordenador 😇, era tan pequeño y tierno todavía .
    Ola ija , me he quedado sin palabras , como has podido escribir esta historia en la que parece que soy más. Más antes decía tu hermano de pequeño , para decir temprano.
    Como has podido escribir con tanto amor y respeto precisamente hoy , un día aciago.
    Esa es tu grandeza, puede hundirte en la tristeza más miserable una canción pero de igual modo resurges con esa fuerza transformadora de tu talento y tú mindset.
    Tu talento es puro y genuino , me gustaría sintetizarlo hoy en un mensaje de la peli -El atlas de las nubes-, dice :

    «La verdad es única , las versiones son falsedades »

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    1. Te veo poliédrica, no hay solo una forma de describirte. Tengo muchos días que no son buenos, lo digo aquí por si alguien lo lee y piensa que , quizás, mi vida sea envidiable. Lo único envidiable que yo tengo es la fuerza con la que me repongo de todos los dolores. Y esto es mérito mío, pero de algún lado saqué la idea. Seguro que fue de ti. Te quiero, mamá.

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