Antes de poder comenzar a escribir este artículo recibí seis whatsapp, cuatro notificaciones en Facebook, una llamada de teléfono, mi perro quería jugar y además derramé el té sobre la mesa. De todo menos concentración, menos atención en mi intención de escribir o en el momento presente, en la silla sobre la que me siento, en el olor de la habitación, o en mis emociones privadas, esas que se esconden dentro de mí y que sólo yo conozco . Esas que son importantes y que me dirigen hacia la verdad de mi ser.
Mindfulness es esa cualidad de la mente o, más bien, la capacidad intrínseca de la mente, de estar presente y consciente en un momento determinado, en un momento en que cuerpo y mente se sincronizan totalmente en un pedazo de realidad despierta.
Mindfulness es presencia plena y conciencia abierta en nuestro interior reuniendo mente, cuerpo y espíritu. Estar presente en el aquí & en el ahora es una cualidad propia de cualquier ser humano y, aunque lleva siglos practicándose en el paradigma oriental, es sin embargo muy reciente su popularización en nuestro lado del planeta.

Así que, al cabo de un rato más largo de lo que yo hubiese deseado, comencé a plasmar ideas aquí y ahora en soledad conmigo y atenta. Es curioso cómo siento la conectividad contigo que me lees simultáneamente. Quisiera invitarte ahora a que pares, respires y entres en contacto con lo que sea que te rodee. Si estás leyendo esto es posible que puedas hacerlo. Y aunque no lo estuvieses haciendo, aprende en este instante que el mindfulness, el estar presente y consciente, te conecta contigo pero también con los demás. En este espacio al que quisiera invitarte ahora, OrganicoBox, encontrarás un montón de razones que se relacionan con tus hábitos alimenticios y con tu actitud ante la vida. Entrénate en el mindfulness, puedes hacerlo: concéntrate y toma ese dátil que tienes en tu alacena, míralo, obsérvalo, pósalo sobre tus labios, siente su textura, muérdelo, siente su sabor y también su olor… Y aún más, puedes observar con el tiempo cómo se introduce en tu organismo y cómo afecta su presencia dentro de ti. Concéntrate un momento y disfruta. Estáte aquí y ahora, y entiende que sólo puedes concentrarte en una cosa a la vez.
Un estudiante de artes marciales se aproximó al maestro para hacerle la siguiente pregunta: “Querido maestro, a pesar de lo mucho que aprendo con usted, quisiera mejorar mi conocimiento de las artes marciales. Además de aprender con usted quisiera aprender con otro maestro para dominar otro estilo y otras visiones que seguro me enriquecen. ¿Qué piensa de esta idea?”. El maestro, que había escuchado con atención las palabras de su discípulo, meditó unos instantes y dijo: “El cazador que persigue dos conejos no atrapa ninguno”.
